Historia
Nuestras bodegas están situadas en Barberá de la Conca, muy cerca de dos lugares emblemáticos en la historia de Cataluña: la ciudad fortificada de Montblanc y el monasterio de Poblet. Una tierra plagada de historia y de tradiciones. Allí donde se asentaron los monjes cistercienses, hace casi mil años, con el firme propósito de buscar el camino hacia la perfección. Un espíritu que está presente en el alma de nuestros habitantes y se refleja en la manera de trabajar de sus gentes.

Geológicamente es una tierra rica y equilibrada, pardo-caliza, cargada  de matices y que ofrece unas cualidades naturales óptimas para el cultivo de la vid.

Este es el espíritu de nuestra bodega, su orgullo por la tierra a la que pertenece y un trabajo que recoge una tradición milenaria a la vez que aplica los últimos conocimientos en viticultura y enología con el propósito de conseguir unos vinos de carácter único con un marcado temperamento y sensibilidad.

Climatología
Nuestro enclave en la Conca de Barberá, en una zona que atraviesa el río Anguera y que esta rodeado por la Sierras del Tallat, Miramar y las montañas de Prades, disfruta de un clima Mediterráneo-Continental. Los viñedos reciben la influencia de veranos muy calurosos que se benefician por la noche de suaves brisas que les llegan del Mediterráneo y también de inviernos de los que recibe una cierta severidad continental. Esta situación particular produce un clima extremo con drásticas variaciones térmicas entre el día y la noche, con medias de pluviometría que apenas alcanzan los 480mm Condicionantes óptimos que inter-actuando junto a la luz, el viento y el agua darán en una dimensión temporal unas coordenadas que unidas a nuestra imprenta humana (con la aportación tecnológica, el tratamiento de la vegetación, la poda, los riegos y abonos…etc.) formaran el carácter de nuestro terruño.

Geografía
Estas coordenadas geográficas nos permiten desarrollar un cultivo encarado a conseguir un rendimiento óptimo de la uva, alternando llanos con laderas y umbrías con solanas, combinando altitud y orientación y apostando por los varietales tanto autóctonos como foráneos hasta lograr el equilibrio deseado.

Sistemas de conducción sobre emparrados, formaciones a doble cordón, clones seleccionados, fertilizaciones, cubiertas vegetales, densidades estudiadas que varían entre 3.000 y 3.500 plantas por hectárea con un cuidadoso control tanto en el proceso de crecimiento como de selección durante la vendimia. En general unas condiciones que favorecen la maduración del fruto con el propósito de adquirir racimos esponjosos y aireados en un perfecto estado sanitario, con un enverado homogéneo y favorecer una insolación uniforme y maduración simultánea para adquirir color de sus antocianos e intensas cargas fenólicas en nuestros frutos.

Vinos
Nuestros tintos aúnan el espíritu de las variedades autóctonas como el tempranillo o la garnacha a las castas foráneas como el Merlot, Cabernet sauvignon o Shiraz, en una simbiosis de carácter y personalidad añadidos.

Los blancos conciertan el Macabeo tradicional de nuestra tierra con el Chardonnay  y el Sauvignon Blanc que dan equilibrio al ensamblaje.

Los rosados se elaboran con variedades como el Tempranillo, Merlot, Cabernet y Pinot Noir en fermentaciones que llamamos en cascada por la particularidad de su vinificación.

Bodega
Fue en el año 1988 cuando la familia Carbonell Figueras emprende la nueva etapa de la bodega legado de un principio cooperativista. Es entonces cuando se concibe y dimensiona el espacio de 5.000m2 que representa hoy la bodega dividida en 3 zonas; una planta de vinificación, una zona de expedición y embotellamiento, y una bodega construida bajo suelo para la crianza.

La bodega cuenta con el espacio y equipamiento para una vinificación moderna con capacidad para la elaboración de más de un millón de botellas, con depósitos para micro-vinificaciones ( donde se elaboran nuestros vinos de finca)  tanques de acero inoxidable con sistemas de inertización, depósitos isotérmicos, 2 prensas hidráulicas horizontales y una neumática de membrana.
Cuenta a su vez con una zona de crianza con más de 1300 barricas con las más diversas tonelerias de origen Francés, Americano y Húngaro.

Nuestro Enólogo Josep Vadrí ha trabajado en los más diversos escenarios, realizando vinificaciones junto a colaboradores procedentes de viñedos tan diversos como Francia, Chile o Australia. Estas colaboraciones han dejado imprenta en su Enología, caracterizada por unos vinos de vanguardia, donde la fruta se expresa sobre la crianza y donde cada varietal muestra su carácter más personal.

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